logo

ANÁLISIS DE OTTO GRANADOS
Aguascalientes: las lecciones de la eleccción
Aguascalientes, MÉXICO, a 08 de julio del 2010

 
 

Algunas otras notas que puede leer en DESDElared

Aguascalientes: a 9 años de la media europea en innovación


A salud, México destina el 5.9% de su PIB; EU, el 16%


Ags. el de mejor saldo migratorio en el centro del país


Aguascalientes duplicó el número de visitantes

     
  Enviar comentario Imprimir Enviar a un amigo Buscar en DESDElared
 

Las elecciones del pasado domingo 4 de julio merecieron amplios espacios informativos en los medios locales y nacionales. Especialmente en los medios nacionales, se comienza apenas a hacer un análisis de lo que revelan los resultados de las elecciones en cada una de las entidades donde se realizaron.

Presentamos ahora un análisis inicial de los resultados electorales alcanzados en Aguascalientes el pasado domingo, hecho por el licenciado Otto Granados Roldán.

Los titulares de descanso en el texto son de la Redacción de DESDElared.com.mx

Aguascalientes: las lecciones de la elección
Otto Granados

Las elecciones en los estados de Zacatecas, Tlaxcala y Aguascalientes, los tres que ha recuperado el PRI el domingo pasado, tienen un denominador común que ha sido fundamentalmente una expresión de hartazgo y un voto de castigo a los partidos en el gobierno en esas entidades.
Pero hay otros aspectos que conviene ver más a detalle en el caso particular de Aguascalientes.

Indiferencia ciudadana que impide una sociedad más fuerte

El primero es que hubo una participación que superó ligeramente la mitad del padrón electoral, pero el casi 45% que no fue a votar, entre otras razones quizá porque nadie le convenció, simboliza esa indiferencia ciudadana que inhibe la construcción de una sociedad más fuerte. El candidato del PRI al gobierno del estado, por ejemplo, llega con apenas el 26% de las preferencias ciudadanas sobre el padrón total o bien 192 mil votos contra un universo de casi 740 mil electores.

El segundo es que, tras dos períodos de gobiernos estatales panistas, la ciudadanía finalmente optó por un cambio de partido -¿o habría que decir que solo de siglas?-- pero llama la atención que prefirió emitir un voto diferenciado de relevancia considerable.

En el municipio de Aguascalientes, por ejemplo, donde está la mayor concentración de votantes, el candidato Lozano obtuvo 46.6% de las preferencias contra 45.9 del candidato Orozco, es decir, apenas 0.7% de diferencia o 1762 votos, mientras que la candidata del PRI a la alcaldía ganó por casi 21 puntos al candidato del PAN o sea 56 mil 709 votos de diferencia.

Voto diferenciado notable

Este fenómeno es interesantísimo porque sugiere varias cosas. Una es que, tras tres años de que el PRI ya gobernaba nuevamente la ciudad, hay una especie de ratificación de confianza en la gestión de ese partido en el ayuntamiento.

Como quiera verse, pero lo cierto es que se partió de esa base. Otra es que muestra que el electorado hizo una valoración muy distinta tanto de las candidaturas como de las campañas del PRI en el estado y en el municipio, y una tercera es, a consecuencia de ello, que políticamente la futura presidenta municipal tendrá un peso propio muy considerable porque cuenta en la capital con una clara mayoría, lo que implica, por ende, una gran autonomía de movimientos y de liderazgo real dentro del PRI y de la política local.

Un tercer elemento llamativo es que en las elecciones para gobernador, al menos como marca, el PRI habría sido individualmente derrotado. Es decir, en un enfrentamiento vis a vis el candidato del PRI obtuvo, en todo el estado, 160 mil votos, mientras que su contendiente panista levantó 172 mil sufragios.

En ese sentido, el pacto del PRI con el Verde y Nueva Alianza fue lo que en realidad le aportó los 19 mil votos más, o 4.8%, con que derrotó al PAN. En cambio, la candidata Martínez, de haber ido sola, es decir, solo por el PRI, de todos modos habría ganado por una cómoda distancia de 40 mil votos.

Alianzas: un arma de dos filos

¿Qué significa esto? Dos cosas, al menos. Una es que las alianzas son útiles y eso es válido para el caso de Aguascalientes como de Puebla, Oaxaca o, mañana, el estado de México. Pero la otra es que, cuando las alianzas no son necesarias para ganar, como fue el caso en la ciudad capital, la gestión de la siguiente administración municipal, si lo desea, no tendrá que pagar chantaje ni peaje a los partidos pequeños, será mucho más libre para tomar sus decisiones y puede ir desde ahora construyendo su candidatura en 2016 sin ataduras.

En la esfera del gobierno estatal, en cambio, no será así. Habrá qué ver el precio de los votos que los partidos pequeños y otros actores facturarán al PRI y cómo los va a pagar. Mucho me temo que, en el caso de la educación, Nueva Alianza, es decir, su propietaria, Elba Esther Gordillo, impondrá a quien quiera en el instituto respectivo. Y no cuesta trabajo alguno calcular desde luego los daños previsibles de esta cesión sobre la educación. Al menos aquí, no volverá el alegre progreso prometido. Y en otros casos, el pago correspondiente va a maniatar la próxima gestión estatal.

La cuarta incógnita es el futuro del PAN a corto y mediano plazo. Esta si es una gran interrogante porque el PAN, por lo visto, son ya varias facciones, sectas y grupos; porque han perdido una plaza de cierto interés, y han quedado verdaderamente molidos tras una batalla fratricida. En este sentido, a diferencia del estado, también el municipio gozará de mucho mayor autonomía puesto que, al parecer, no le debe nada al PAN o, mejor dicho, a ninguna de sus distintas facciones.

Muy distinto ganar a triunfar

Finalmente, el tema más importante y crucial para el estado, es qué tan eficaces, capaces, competentes y honorables salen los nuevos gobernantes. En política ganar y triunfar son conceptos distintos. Ganar es hacer perder a otros. Triunfar es lograr proyectos, metas y objetivos de largo alcance, de gran calado, de esos que hacen historia.

Por ahora, cuando se ve la lista de promesas de campaña, lo que en realidad existe son básicamente frases y ocurrencias, pero que no tienen nada que ver con un enfoque integral, moderno y sofisticado de una política pública a favor del crecimiento o la competitividad o la educación o la innovación o la gestión pública de clase mundial, que es a lo que se aspira.

Pues bien, lo urgente es ver la agenda y el programa. Hoy los gobiernos modernos en los países que mejor funcionan en el mundo del siglo XXI ya no se mueven con retórica ni con superficialidad mediática. Ahora son ejercicios de visión, energía, conocimiento e información actualizados.

Buenos gobiernos, que al final es lo que se quiere, consiste en tener las soluciones concretas para los problemas concretos. Y el problema central es que el papel de los gobernantes de calidad es el de dirigir, generar un liderazgo efectivo, ejecutar políticas inteligentes y tomar decisiones atinadas.

En un contexto complejo como el actual, habrá que ver si la fortuna electoral se traduce en resultados y en resultados medibles, tangibles y comparables pues es la única forma que el ciudadano tiene de saber si esta ha sido una elección justa y correcta para el estado.

 
 
Twitter
Linkedin
 
 
 
 
 
 
 
Si alguno de los anuncios que aparecen en nuestro portal llegara a parecerle inadecuado de un medio de este tipo, le agradeceremos
que nos lo haga saber en el apartado Comentarios que aparece en cada una de las informaciones, y nos diga cuál es el URL correspondiente.

desdelared.com.mx

4

3

2

1

Desarrollo: Desde Aguascalientes, S.A. de C.V.
© Para la reproducción parcial o total de DESDELARED.COM.MX, en cualquier medio, se requiere citar la fuente.