La participación de los ciudadanos de Aguascalientes en las diversas votaciones ha tenido en los últimos 20 años diferente intensidad. Entre la de participación más nutrida y la más escasa hay una diferencia de casi el 40% del electorado.
El afán renovador que culminó en el año 2000 con la alternancia en la Presidencia de la República comenzó a notarse en Aguascalientes años antes. La elección más participativa de los últimos 20 años fue la de 1994, cuando se eligieron Presidente, Senadores y Diputados Federales y que tuvo un 79.61% de participación. De entonces hasta ahora no se ha vuelto a dar un porcentaje tan alto.
Años después, en 1998, la alternancia llegó al Poder Ejecutivo de Aguascalientes cuando Felipe González alcanzó la gubernatura con una participación del 67.18% de la lista nominal. Sin embargo, a partir de ahí la participación en las elecciones comenzó a declinar hasta llegar en el 2003 al punto más bajo de los últimos 20 años con apenas el 41.47% de participación.
La más reciente elección fue la del 2009 para designar a Diputados Federales. En ese año, la participación alcanzó el 42.55% de electores que acudieron a votar.
En el caso de las elecciones del próximo domingo se presenta un escenario un tanto atípico: pocos procesos han despertado la pasión y la intensidad que el de los últimos meses. Los procesos judiciales, las descalificaciones mutuas, la cobertura informativa y el involucramiento de la sociedad hacen pensar que la participación pudiera ser considerablemente más alta que en elecciones anteriores.
El estado de Aguascalientes necesita que la participación sea efectivamente alta. De esa manera quienes resulten electos podrán contar con la legitimación que dan los votos y la participación. |