En México, en 2009, había unos 37.4 millones de infantes que rondan entre los 0 y 17 años. De los cuales, de los 0 a 5 años, son 11.6 millones; de 6 a 11 años, 13 millones, y de 12 a los 17 años, 12.8 millones. Si se considera que la población total de México es de más de 103 millones de habitantes, esto quiere decir que el 36 por ciento de la población son niños.
Sin embargo, las cifras de la niñez no son tan buenas como quisiéramos, ya que de los que están en el rango de los 0 a 5 años, el 27 por ciento se encuentra en pobreza alimentaria, esto quiere decir que un poco más de la cuarta parte de los niños en sus primeros años no tienen cubiertas sus necesidades básicas alimenticias.
Sin embargo, no todo es malo, ya que la mortandad en este segmento disminuyó considerablemente si se toma la cifra que había en 1960 de que por cada mil nacidos, 134 morían antes de llegar a los 5 años. Ahora la cifra en la que oscilamos es de 17 niños por cada mil. Esto se debe en gran parte a las campañas de vacunación implementadas, ya que por ejemplo, en 2008, el programa Nacional de Vacunación alcanzó al casi al 95 por ciento de los infantes.
Otro factor importante que influye en la disminución de la mortandad de este sector es la educación que reciben las madres para el cuidado de sus hijos.
Cuando nos enfocamos al sector poblacional que tiene entre 6 y 11 años, los datos que existen no son muy diferentes a la disgregación anterior, ya que para el 28 por ciento de infantes en esta edad, sus tutores no tienen los ingresos suficientes para cubrir sus requerimientos alimenticios.
En materia educativa, para 2007, el 90 por ciento de los niños concluyeron la primaria. La razón principal de la deserción estaba relacionada con la pobreza y el trabajo infantil, ya que se estimó en ese año que 556 mil niños trabajaban. Sin embargo, otro motivo era el de la baja calidad educativa, ya que el gobierno, invierte en promedio por estudiante 11.40 pesos.
En cuanto a los adolescentes, su situación es algo parecida, ya que una quinta parte de ellos, apenas tienen ingresos para alimentarse. En materia educativa, en 2008, 3 millones de adolescentes no asistían a la escuela.
Aquí también la deserción escolar por trabajo era alta, ya que de los 12.8 millones que son, casi 3 millones tuvieron que dejar las aulas para mantenerse o ayudar a su familia económicamente.
En cuanto a su mortandad, en 2007, morían diariamente tres adolescentes por accidentes de tránsito; cada semana eran asesinados ocho jóvenes y ocho cometían suicidio.
Los datos nunca dejan mentir, la realidad de la niñez mexicana es dura y si se quiere abonar a ella, no le corresponde solamente al gobierno intervenir, la sociedad civil debe volcarse y comprometerse con las personas que algún día serán nuestros gobernantes |