"Mente sana en cuerpo sano" ha sido el slogan que durante largos años ha forjado la cultura del deporte y la vida saludable en nuestro país y el mundo entero. Es un binomio donde ambos elementos se influyen mutuamente. No puede existir el uno sin el otro, lo que nos lleva a afirmar que para que una mente sea sana se requiere del deporte, pero al mismo tiempo para que un cuerpo sea sano se requiere una mente sana, ya que la actividad intelectual está directamente relacionada con la actividad corporal. Toda actividad corporal es dirigida por la actividad intelectual y nos dice el doctor Krell que “grabar pensamientos positivos en la mente aprovecha su capacidad autosugestiva que le permite transformar en acto todo aquello que decide aceptar”
Diremos simplemente que la concentración es fundamental para llegar a la meta sin dejar obviamente de lado el desarrollo de las habilidades en cuestión que juegan un papel igualmente esencial. Y algo que en este juego de palabras olvidamos y que es, a mi parecer, la que sostiene a ambas es la decisión de aceptar aquello que se está pensando.
Esta sencilla reflexión viene a delinear el tema que quiero tratar en esta ocasión y es el desagradable asunto de nuestra selección mexicana que no ha dejado de ser la nota periodística durante toda la semana. Y si usted no se ha enterado es la sanción que Néstor de la Torre, director de las Selecciones Nacionales ha impuesto a los jugadores de nuestra Selección Nacional mayor, por su comportamiento poco ético después del partido con Colombia. El señor Rafa Márquez lidereando al resto de los jugadores pide que retiren al Director de Selecciones Nacionales para seguir representando a México en los siguientes partidos y que se maneje el asunto internamente.
¿Dónde queda pues la tan afamada frase “mente sana en cuerpo sano”? ¿Cuáles son los pensamientos que dirigen sus acciones durante sus concentraciones? ¿Acaso son las fiestas tan esperadas después del partido? Pero la realidad de este asunto va más allá de lo que pudiera parecer un comportamiento inadecuado y dicen ellos para justificarse “ya habían terminado su concentración” “son asuntos privados que se deben tratar al interior”.
Lo que no saben ellos es que al convertirse en parte de la Selección Nacional Mexicana se convierten en los representantes de toda una Nación y se convierten en personajes públicos y la investidura que adquieren, aún dentro del deporte, no es algo que sólo se lleva cuando están en el partido sino que es parte de su vida completa y que al salir de la cancha no dejan de llevar tal investidura. Y desafortunadamente su comportamiento nos demuestra que no han comprendido el compromiso que han adquirido al “aceptar” ser parte de la selección nacional. Sí, fueron llamados por sus habilidades, pero ¿nadie les explico el compromiso que esto significa?
Es sorprendente ver que estos jóvenes no han entendido lo que es portar “la verde”, no tienen claro que portar esta camiseta es representar a todo el país y que por tanto esto nos autoriza a todos los mexicanos a exigirles un comportamiento ético dentro y fuera de la cancha, pues no sólo sus nombres son los que se impregnan de un mal prestigio sino todos los mexicanos.
Han mal entendido el éxito y la fama profesional al ser llamados a la Selección Nacional. Ser seleccionado y representarnos no debe ser sinónimo de éxito logrado y los medios de comunicación deben ayudarnos en esto, pues la fama que adquieren con el simple hecho de llegar a la Selección les nubla la cabeza y creen que lo han logrado todo y que pueden hacerlo todo. Ahora quiero entender porque no destacan dentro de los torneos mundiales, ¿acaso ya se sienten ganadores? ¿Su mente no está en el partido, ni en el compromiso que han aceptado, sino en las fiestas o en sus ganancias económicas o en la fama? ¿No es esta una fama aún sin gloria?
Es por ello que para nosotros los mexicanos resulta indignante que los jugadores “se pongan la verde” y con su conducta manchen la camiseta y todavía se atreven a pedir que se castigue a quien les exige un comportamiento adecuado. ¿No resulta absurdo y paradójico que pidan la expulsión a quien les exige lo que deben cumplir? Estos jugadores no nos han llevado al campeonato mundial ¿por qué debemos conceder a sus peticiones cuando se quejan de que les piden hacer lo que deben hacer? ¿Este es el México que queremos? ¿Esta es la representación que los mexicanos queremos ante el mundo?
Señores de la Federación Mexicana de Futbol, pedimos y exigimos todos los mexicanos que se apliquen los reglamentos al pie de la letra y que consideren que al representarnos estos jugadores adquieren un compromiso más allá de las canchas, pues no dejan de ser nuestra Selección Nacional en su vida privada y este es el costo de convertirse en un personaje público y si no están dispuestos a aceptarlo que mejor se retiren y dejen de representar a nuestro gran México. Y si deciden seguir que asuman la gran responsabilidad, ya que al representar a México se convierten en ejemplo “a seguir” por el resto de una Nación y los padres de familia y todos los mexicanos les exigimos una conducta intachable, digna y a la altura de nuestro país. |