El revuelo llega de nuevo a los pasillos de Washington, en donde están alerta debido al lanzamiento de un reportaje hecho por Bob Woodward, uno de los periodistas que sacó a la luz el escándalo del 'Watergate' en 1972 y que tuvo como consecuencia la salida de Richard Nixon de la presidencia mas poderosa del mundo.
En la obra titulada "Obama's Wars" (Las guerras de Obama), el afamado periodista describe las diferencias existentes entre la Casa Blanca y el Pentágono al tratar de establecer la estrategia que se seguiría en Afganistán para acabar con la insurgencia Talibán y el terrorismo en la región.
Obama peleaba por una estrategia rápida y efectiva, mientras que los servicios de seguridad e inteligencia apostaban por una guerra de desgaste. Al final prevaleció la postura de Obama.
Además, el libro profundiza en las fuerzas paramilitares utilizadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), las cuales son grupos de élite altamente entrenados, conformados en Equipos de Persecución Antiterrorista (Counterterrorism Pursuit Teams, CTPT, por sus siglas en inglés). Woodward asegura que la CIA, cuenta con alrededor de 3 mil efectivos de este tipo, que a su vez han reclutado soldados afganos.
Sin embargo, la guerra antiterrorista no sólo se está dando en el ‘lejano oriente’. Y es que el gobierno colombiano acaba de anunciar que mediante una operación coordinada entre la Fuerza Aérea Colombiana, la Policía y el Ejército, fue localizado el jefe guerrillero Jorge Briceño Suárez, o mejor conocido como ‘Mono Jojoy’, aunque murió en el bombardeo que se realizó recientemente en el campamento donde se encontraba.
Esto implica un duro golpe a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ya que ‘Mono Jojoy’ era el principal estratega militar de esta organización. Esto convierte a su muerte en uno de los golpes más duro por parte del gobierno colombiano a la guerrilla en sus 46 años de existencia.
Según informes de la policía, el jefe guerrillero cayó junto con otros 20 guerrilleros en una operación militar en la localidad de La Macarena.
Y mientras en Sudamérica mueren unas personas, China da un golpe de timón a su política del “hijo único”, instaurada en 1979, debido a los problemas demográficos y de alimentación que se preveían.
Para la década de los 70, las mujeres Chinas tenían un promedio de 5 hijos. Para principio de los ochenta, el promedio bajó a 3 y en el 2006 la tasa estaba en 1.8.
Sin embargo, esta política ha provocado un desbalance poblacional, el cual, según cifras del 2009, en China había 32 millones de niños más que de niñas, todos ellos menores de 20 años. Esto es causado debido a que la mujer es discriminada y es mal visto entra las familias tener una hija, por lo que en algunas zonas se les permite tener un segundo hijo.
Sin embargo, esta política también ha puesto de manifiesto el problema de abortos que existen en el país, ya que según un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones sobre Planificación Familiar de la ciudad de Chongqing, casi un 60 por ciento de las mujeres (de un total de mil 236) sufría infertilidad por abortos previos, muchos de ellos efectuados durante la adolescencia.
El hecho ha causado que el gobierno Chino levantara esta política en cinco provincias, las cuales tienen una tasa de natalidad baja.
Esto demuestra la terrible situación en cuestión de natalidad del gigante asiático, por lo que la derogación de esta política tendría como consecuencia una disminución dramática del número de abortos que se realizan en el país, poniendo un alto al genocidio sistemático que se lleva implementando desde hace más de 30 años. |