Celebramos 200 años de la Independencia de nuestro país, y ciertamente, llevamos dos siglos celebrando una libertad que nos ha dado una identidad. Es verdad que en una nación, al momento de ser independiente, cada uno de sus ciudadanos goza, de manera especial, de una libertad que no tenía, de una patria de la cual estar orgulloso por el simple hecho de pertenecer a ella.
Y sin embargo, después de tantos años de libertad, es curioso ver cómo esta nación, luego de haber luchado por ser libre, tenga que ser esclava de otro tipo de yugos. ¿Acaso no es una esclavitud, es decir, algo que nos perjudica, el hecho de permitir una ley que nos denigre como seres humanos? ¿Cómo permitir que el aborto, llamado con el eufemismo de “interrupción legal del embarazo” deteriore la vida de tantos seres humanos? ¿Por qué ser esclavo del aborto? ¿Acaso no estamos buscando libertad? ¿Es que la libertad mal utilizada nos lleva a este tipo de esclavitudes, pensando que estamos siendo libres, mientras que la libertad bien utilizada nos lleva a la felicidad?
¿Por qué ser esclavos de aberraciones tan obvias, como la del matrimonio entre dos personas del mismo sexo? Eso nunca va a ser un matrimonio. ¿Dónde está la libertad? Esta perversión no es más que el uso de una libertad mal utilizada, que en el fondo lleva a ser esclavos de esa misma acción. Entonces, la libertad mal utilizada no es una libertad auténtica, porque conduce a la esclavitud. La libertad bien utilizada es la que busca el bien de todos, logrando en consecuencia, mucha mayor armonía social.
A 200 años del bicentenario, creo que estamos en un momento exacto de reflexionar; pensar cómo tantas personas con iniciativa por México están usando muy bien su libertad, están gozando de ella, trabajando en beneficio de los demás, mientras que otras están usando su “libertad” para denigrar a tantas personas.
Espero que esta tierra que vio nacer a cada uno de los mexicanos, nos haga comprender la riqueza de ser libre, y de gozar de una paz que se logra con la victoria sobre el deterioro de la dignidad humana. |