Por: Cirze Tinajero
Sin lugar a dudas las redes sociales son adictivas, especialmente para los más jóvenes, quienes utilizan Internet diariamente para revisar sus correos, ver lo que han hecho sus amigos y hasta actualizar sus estatus, pero el gran problema es que en muchas ocasiones en vez de rendir en el trabajo, estudiar para el examen o hacer la tarea, se prefiere darle una revisada a Facebook o a Twitter.
Tan es una realidad y los jóvenes están tan conscientes de la adicción, que incluso hay grupos en las redes sociales, como: “Por culpa de Facebook no estoy estudiando”, “Mañana tengo examen y yo en Facebook” o “Facebook, dame tiempo, no eres tú soy yo, sólo te pido esta semana de exámenes”.
Y es que principalmente los futuros profesionistas recurren a las herramientas virtuales para todo, desde enterarse de noticias, entrar a redes sociales, estar en contacto con amigos por Messenger hasta ver videos, y en el mejor de los casos, invierten 50 por ciento de su tiempo en ello, mientras que el otro 50 está destinado a trabajo o tareas.
El mayor problema es que el uso de Internet puede causar que uno sea improductivo, provocando que tardes más en terminar una tarea, no estudiar lo suficiente, o incluso no cumplir en tu vida laboral.
Es por eso que se recomienda poner horarios para no bajar la productividad, es decir, puedes tomarte tiempo para echar un vistazo rápido a tus páginas y saludar a algunos amigos por la red, pero una vez hecho, se acabó.
Por ejemplo, después de regresar de la comida o antes de empezar las tareas, si los pendientes lo permiten, puedes conectarte a tus actividades virtuales, pero siempre hay que evitar a toda costa permanecer en línea todo el tiempo, ya que ello disminuye el nivel de concentración.
Es decir, se debe de aprender a priorizar tareas y fijar horas límite para navegar, lo cual también te ayudará a que tus amigos sean conscientes de cuáles son los momentos para conversar en línea.
Además, hay que ser cuidadoso con las páginas que se visitan, ya que algunas aplicaciones que se encuentran dentro de las redes sociales permiten el libre acceso de virus, lo cual puede dañar tu equipo o entrar al sistema de la empresa en donde trabajas.
Desconectarse de las redes sociales puede ser un poco difícil cuando ya son totalmente parte de nuestra vida, pero hay que recordar que tenemos prioridades y responsabilidades en el mundo real y que las consecuencias son más graves que no ver las fotografías de las vacaciones de los amigos.
Navegar por Internet puede ser una herramienta, pero sólo eso, y por ello hay que usarlo como tal y no para dedicarle gran parte de nuestro tiempo. |