Polaco de nacimiento y por convicción, de Federico Chopin los críticos dicen que tenía el alma de francés.
De este compositor de temperamento complejo se celebra este año el bicentenario de su nacimiento. De ahí que por todo el mundo se organizarán conciertos y conferencias para recordar a un artista cuya extrema sensibilidad lo llevó a ser un individuo atormentado que así como gustaba de ser solitario amaba que la gente asistiera a los conciertos a escuchar su obra.
Durante la mayor parte de su vida tuvo serios problemas de salud y fue la tuberculosis la que lo llevó a la muerte cuando apenas contaba con 39 años de edad. De él escribió George Sand, con quien sostuvo una relación amorosa por 10 años: “es un ser incapaz de comprender nada que no sea idéntico a sí mismo”.
Chopin nació el 1 de marzo de 1810. La afición que mostró desde pequeño por la música (a los 8 años de edad le fue publicada su primera composición) fue estimulada por sus padres, quienes lo apoyaron para que aprendiera en el piano sus primeras nociones musicales.
Sus primeros maestros le inculcaron el gusto por Bach y por Mozart. Pero cuando tenía apenas 12 años de edad, su padre decidió que era hora de enviarlo al Conservatorio de Varsovia para seguir su desarrollo musical. Ahí no sólo tocó el piano, pues también aprendió contrapunto y armonía.
A Chopin le gustaba componer mazurcas y polonesas, pero la influencia que ejercieron en él sus maestros del Conservatorio lo llevaron por el mundo de los conciertos de piano y orquesta.
En 1829, el italiano Paganini llegó a Varsovia, y del impacto sobre Chopin hay huellas en el primer estudio del Opus 10 que entonces componía el joven pianista de 19 años. Entonces hizo su primer viaje al extranjero, a Viena, donde la forma particular de interpretar sus numerosas composiciones en el piano le ganaron el aplauso de un público considerado entonces como uno de los más exigentes. La prensa vienesa escribió: “un maestro de primera clase”.
Regresó a su país sólo por un año para en 1890 volver a Viena. Pero en esta segunda visita ya no tuvo éxito. En la capital austriaca triunfaban los grandes de la música y los salones no abrieron sus puertas a este polaco, quien partió hacia París en 1831, la meca de los artistas en el Siglo XIX, y ahí se consagró, aunque murió en la pobreza.
Con esporádicas salidas de Francia, fue en este país donde su genio se volcó en conciertos para piano y orquesta, en sonatas , estudios, preludios, valses, nocturnos, polonesas, mazurcas, impromptus, fantasías y rondos, por mencionar algunas obras.
Chopin, uno de los grandes representantes del Romanticismo, murió el 17 de octubre de 1849 en París.
Cómo componía
George Sand describió así cómo componía Chopin: "se encerraba en su habitación por días enteros, lloraba, no dejaba de caminar, rompía sus plumas, repitía o cambiaba un compás cientos de veces, escribía y borraba muchas veces para empezar de nuevo al día siguiente con una perseverancia ilimitada. Hubo ocasiones en que trabajó por 6 semanas en una sola página, para acabar por dejarla tal y como la logró en el primer intento"
Cuando Chopin conoció a la novelista George Sand, seudónimo de Aurore Dupin, él dijo: "¡Qué mujer tan repulsiva es Sand. ¿Pero es realmente una mujer? Me inclino a dudarlo". Al principio fueron amantes, pero conforme se deterioraba la salud de él, desarrollaron una relación que se extendió por 10 años y que algunos críticos califican más bien de madre e hijo.
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