El terremoto ocurrido en Haití y en otras islas del Caribe ha puesto nuevamente en evidencia la incapacidad de detectar esos fenómenos y de reducir sus daños. Pero al mismo tiempo ha incrementado el deseo de descubrir sus causas y de poder anticipar la predicción.
El número de víctimas humanas y de daños materiales han convertido a los temblores en uno de los principales flagelos de la humanidad, contra los que no parece haber protección segura.
¿Qué son los temblores?
La corteza terrestre está formada de varias capas con grosor en algunos de los casos hasta de 70 kilómetros cada una. Esas capas se forman con diversos materiales que están en un permanente estado de ajuste, ya sea por la temperatura o por los asentamientos naturales. Esos ajustes causan un movimiento en las placas que en ocasiones son casi imperceptibles, pero en otras veces liberan tal cantidad de energía que ocasionan un brusco acomodo en la superficie y es a lo que llamamos temblor o terremoto. Los terremotos han existido siempre y de muchos de ellos hay constancias históricas.
Por ese reacomodo de las capas, cada año se dan alrededor de 3.5 millones de terremotos en el mundo. De ellos, unos mil son de magnitud superior a 5 en la escala de Richter.
¿Cómo puede medirse su intensidad?
Hay dos métodos principales para medir la intensidad de un temblor: la escala de Richter y la de Mercalli.
En el año 1935, el científico Charles Francis Richter y un colega suyo de apellido Gutenburg que trabajaban para el Instituto de Tecnología de California presentaron un trabajo que les había llevado tiempo investigar. Fue un sistema para evaluar con el apoyo del aparato llamado “Sismógrafo”, la intensidad de los movimientos en la corteza terrestre .
El sistema de Richter mide la energía liberada en cada terremoto y sus grados de intensidad aumentan de forma potencial, de manera que el nivel superior puede llegar a representar un aumento de energía liberada que sea 10 o más veces mayor que el inmediato anterior.
La Escala de Mercalli
A principios del Siglo XX, el científico italiano Guiseppe Mercalli presentó un sistema de medición que se basa más en los daños producidos y en las sensaciones percibidas por los pobladores de la zona siniestrada.
Efectos causados. En la Escala de Richter
3 |
En la mayoría de los casos, la gente los sienten y se asusta, pero no hay daños. |
4 |
Llega a haber ruidos de cristales,
persianas, etc., pero no daños. |
5 |
Cerca del epicentro, provocan daños mínimos |
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Se afectan construcciones de baja calidad y otras estructuras en un radio de 30 kilómetros del epicentro. |
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Son considerados terremotos “grandes”. Provocan destrucciones importantes. |
8 |
Se dice de ellos que son terremotos "peligrosos". Causan daños considerables hasta una extensión mayor
a los 100 kilómetros |
9 |
Son "catastróficos". Se han dado en pocas ocasiones y la destrucción masiva que provocan puede extenderse a más de mil kilómetros. |
Efectos causados. En la Escala de Mercalli
Grado I |
Sacudida sentida por muy pocas personas en condiciones especialmente favorables. |
Grado II |
Sacudida sentida sólo por pocas personas en reposo, especialmente en los pisos altos de los edificios. Los objetos suspendidos pueden oscilar. |
Grado III |
Sacudida sentida claramente en los interiores, especialmente en los pisos altos de los edificios, muchas personas no lo asocian con un temblor. Los vehículos de motor estacionados pueden moverse ligeramente. Vibración como la originada por el paso de un carro pesado. Duración estimable |
Grado IV |
Sacudida sentida durante el día por muchas personas en el interior de casas y edificios, aunque pocas lo perciben en la calle o en el campo. Si ocurren por la noche, despiertan a algunas personas. Producen ruido en las vajillas, vidrios de ventanas y puertas; los muros crujen. |
Grado V |
La sacudida se siente casi por todo el mundo; muchos despiertan. Algunas piezas de vajilla, vidrios de ventanas, etcétera, se rompen; pocos casos de agrietamiento de aplanados; caen objetos inestables. Se observan perturbaciones en los árboles, postes y otros objetos altos. Se detienen los relojes de péndulo. |
Grado VI |
Los movimientos del temblor son percibidos por todo mundo; las personas atemorizadas huyen hacia el exterior de casas y edificios. Los muebles se deslizan, se caen los aplanados de techos y hay daño ligeros en las construcciones. |
Grado VII |
. La gente huye al exterior. Las construcciones
de baja calidad se afectan. |
Grado VIII |
Daños ligeros en estructuras de diseño especialmente
bueno y considerable en edificios ordinarios con
derrumbe parcial; grande en las estructuras débilmente construidas. Los muros se salen de sus estructuras. Las pilas de productos en las tiendas y fábricas, se caen. |
Grado IX |
Hay daño considerable en las estructuras de buen diseño;
las armaduras de las estructuras bien planeadas
se desploman; grandes daños en los edificios sólidos,
con derrumbe parcial. Los edificios se descuadran y pierden estructura desde sus cimientos. Las tuberías subterráneas se rompen y se presentan grietas en el terreno. |
Grado X |
La mayor parte de las estructuras de madera y de
concreto se destruyen. Las vías del ferrocarril se tuercen. Los ríos se salen de su cauce. |
Grado XI |
Pocas estructuras de concreto quedan en pie. Los puentes son destruidos. Las tuberías subterráneas se colapsan, hay hundimientos y derrumbes en terreno suave. Las vías de ferrocarril se tuercen completamente. |
Grado XII |
Destrucción total. |
Algunos de los temblores más fuertes en el último siglo
- 9.5. Richter. Chile
22 de mayo de 1960
El epicentro se ubicó cerca de la ciudad de Valdivia, de ahí que el mayor daño se diera en las provincias del sur. Desató olas gigantescas y erupciones volcánicas. Murieron 5 mil personas y 2 millones quedaron sin hogar.
- 9.2 Richter. Alaska
28 de marzo de 1964
Un terremoto y un tsunami causaron la muerte de 125 personas y fuertes daños materiales.
- 9.1 Richter. Alaska
9 de marzo de 1957.
Generó un tsunami de 15 metros de alto que llegó hasta Hawai.
- 9.0 Richter. Indonesia
26 de diciembre del 2004
Generó un tsunami que causó a su vez la muerte de miles de personas en varios países asiáticos.
- 9.0 Richter. Rusia
4 de noviembre de 1952
No hubo víctimas humanas.
- 8.8 Richter. Ecuador
31 de enero de 1906
Causó la muerte de mil personas.
- 8.7 Richter. Alaska
4 de febrero de 1965
Generó un tsunami y olas de 11 metros de alto.
- 8.6 Richter. Tibet y la India
15 de agosto de 1950
Quedaron destruidas 2 mil casas, templos y mezquitas. Fallecieron 1,500 personas.
- 8.5 Richter. Rusia
3 de febrero de 1923
Causó grandes daños, pero no se tienen cifras sobre personas probablemente fallecidas.
- 8.5 Richter. Indonesia
1 de febrero 1938
Causó varios tsunamis y grandes daños.
- 8.1 Richter. Ciudad de México
19 de septiembre 1985
Colapsó varios edificios y el número de personas fallecidas, según cifras oficiales, fue de 10 mil.
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