La industria del automóvil ha sido en los últimos años el motor del crecimiento y desarrollo para ciudades y estados de México, por lo que los problemas resentidos por el sector automotriz a causa de la crisis financiera y económica causaron verdaderos cataclismos en las entidades con alta dependencia de esa industria.
Es innegable que la fabricación de autopartes y la manufactura de unidades automotrices son fuertes generadoras de empleo y que de manera general están mejor retribuidas que muchas otras de las actividades productivas.
En el caso de Aguascalientes y de otros estados de México, uno de los últimos ejercicios comparativos del impacto que la industria automotriz tiene sobre las economías estatales es el realizado por BBVA-Bancomer en base a datos del INEGI y de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
En ese análisis se aprecia que en Aguascalientes la industria del automóvil aporta el 21.3 % del Producto Interno Bruto, el 5.2% de los empleos y el 18.1 % de las retribuciones salariales.
En México hay estados en los que más de una cuarta parte de la economía estatal gira en torno a la industria del automóvil, como es el caso de Puebla donde representa el 28.6% del PIB estatal, con el 4% del empleo y el 18% de las retribuciones salariales, o Chihuahua donde alcanza el 25.9% del PIB estatal, el 22.6% de los empleos y el 33% de la derrama salarial en el estado.
Esos datos llevan a apreciar que cualquier variación negativa en la industria del automóvil será de graves consecuencias para la economía de esos estados.
Aunque la industria del automóvil es más amplia que la actividad de las plantas armadoras, la mayor parte de esa actividad gira en torno a ellas. En el caso de Aguascalientes, la Planta de Nissan representa un importante factor económico, ya que junto con la Planta de esa marca en Cuernavaca, producen el 23.4% de los vehículos fabricados en México.
En el año 2008, esas dos plantas de Nissan produjeron 450 mil vehículos (449,447 para ser precisos), el 21.4% del total fabricado en México. En el año 2009 la cantidad total bajó a 355,414, aunque porcentualmente creció para representar el 23.6% de la producción automotriz de México. En el año pasado, Nissan fue el mayor fabricante de automóviles en nuestro país.
En los estados vecinos al nuestro, la industria del automóvil tiene una presencia mayor en cuanto a las repercusiones en el PIB estatal, aunque menor en el porcentaje de empleos y en el de remuneraciones. En Guanajuato, representa el 19.1 del PIB estatal, el 2.1% de los empleos y el
5 % de las remuneraciones. Para San Luis Potosí, la industria automotriz supone el 7.7% del PIB, el 3.8% de los empleos y el 6.3% de las retribuciones.
Por ello, buena parte del crecimiento económico de Aguascalientes dependerá de la recuperación de la industria automotriz mexicana y del repunte de la economía norteamericana, especialmente.
En vista de todo lo anterior, parte de la estrategia que deberá implementar el próximo gobierno será aprovechar de manera adecuada el alto impacto económico de la industria del automóvil, aunque también diversificar la economía del estado con el fin de hacerla menos dependientes de un solo sector.
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