Ford, el consorcio mundial fabricante de autos, concretó el día de hoy la venta de su filial Volvo a un grupo fabricante chino, Geely, en la cantidad de 1,800 millones de dólares. Previamente, había recibido ya 300 millones y hoy recibió otros 1,300 millones y un documento por 200 millones.
Con ello, la marca sueca que tenía 11 años en manos del consorcio norteamericano Ford pasa a ser propiedad de una empresa china. La operación representó una pérdida para Ford ya que había sido adquirida en más de seis millones de dólares hace 10 años, sin embargo, ante la reorientación de la empresa norteamericana de concentrarse en sus marcas Ford y Lincoln principalmente, se considera que fue una buena operación la venta al fabricante chino, especialmente ahora que los recursos no le sobran a Ford, aunque ha sido la marca norteamericana menos afectada por la crisis de ventas de los últimos meses.
Por su parte, Volvo, que tiene una gama de automóviles muy amplia y que cuenta con un prestigio bien ganado de autos veloces, briosos y muy seguros, pasa desde hoy a ser parte de una empresa china. |