Aguascalientes, AGS. Cuando se hizo evidente la recesión en la economía de Estados Unidos, hubo quienes pronosticaron para México un retorno masivo de los nacionales, lo que hizo suponer que el fenómeno también se presentaría en el estado de Aguascalientes.
Sin embargo, conforme han transcurrido los meses, si bien se ha desacelerado el ritmo en que los mexicanos salen hacia el país vecino del norte, tampoco han regresado en el número pronosticado.
Y ese dato es alentador al analizarlo de cara a la dependencia de la economía de nuestro estado del dinero que envían los paisanos.
El estudio "Situación Migración México" que ayer dio a conocer BBVA Bancomer apunta que las remesas que llegan a Aguascalientes equivalen al 4% del Producto Interno Bruto del estado. A nivel nacional, la relación es de 2.7%.
Y aunque en un porcentaje muy reducido, hace notar que la contribución de las remesas en la economía estatal bajaron del año 2006 al 2008.
Entre las razones que los economistas de BBVA Bancomer dan para explicar el que no se haya dado un regreso masivo de mexicanos están: su arraigo en aquel país; las redes sociales que facilitan la movilidad laboral; una vigilancia fronteriza que ha desincentivado la migración de retorno; y a que los emigrantes estiman que su situación no sería mejor si vuelven a México.
El estudio manifiesta que “la desaceleración económica mundial puede constituir un freno sólo transitorio en la emigración mundial, pero parece complicado que esta tendencia de largo plazo se pueda desvanecer. Las cifras históricas muestran que en las recesiones los flujos migratorios disminuyen pero no se revierten”.
Por lo que toca al menor envío de remesas registrado a últimas fechas, lo atribuye a dos factores: la recesión económica ha provocado que los migrantes laboren menos horas o a que estén desempleados y a que sus salarios se han congelado prácticamente en los últimos dos años.
Además, precisa que antes de iniciada la recesión en los Estados Unidos, a los migrantes mexicanos les era más fácil conseguir empleo que a los mexicanos nacidos en aquel país.
Sin embargo, la crisis de la economía estadounidense ha afectado más a los migrantes mexicanos, entre los que el desempleo aumentó en 8 puntos porcentuales entre mayo de 2006 y febrero de 2009, para ubicarse en 12%. Entre los mexicanos de segunda y tercera generación, el incremento fue de 5%. |