Aguascalientes, Ags. Aunque el estado de Aguascalientes mantiene sus sólidas prácticas administrativas, una adecuada política de liquidez y un fortalecido sistema de pensiones, lo que le permite sostener su actual calificación crediticia, manifiesta debilidades como una alta dependencia de los recursos federales, un nivel de endeudamiento relativamente alto y una limitada flexibilidad financiera por el lado del ingreso, lo que le hace enfrentar presiones.
En el más reciente Reporte de Calificación emitido por la compañía transnacional Standard & Poor´s el pasado 26 de mayo, se dice que las adecuadas prácticas administrativas continúan siendo un factor que respalda la calificación. Pero advierte de las presiones que ocasionará la baja en los recursos federales que llegan al estado a consecuencia de la recesión que vive la economía nacional, y de la disminución de ingresos propios.
Deuda Pública de 2,455 millones de pesos
La deuda publica del estado que a diciembre del 2008 era de 2,065 millones de pesos, se incrementó con los 390 millones contraídos en el presente ejercicio y hacen un total de 2,455 millones, garantizados con el 80% del Impuesto sobre Nóminas y por el 14% de las participaciones federales. “Aguascalientes mantiene un nivel de endeudamiento relativamente alto, aunque su perfil de vencimientos de largo plazo le permite mantener un servicio de deuda (pago de capital e intereses) manejable”, dice S&P.
“Debido a la recesión económica nacional, esperamos que el ritmo de crecimiento del estado disminuya y que su industria manufacturera, en especial la industria automotriz y sus derivados, se vea impactada negativamente. Como ocurre actualmente, se espera también que las remesas continúen a la baja y que el desempleo aumente en los próximos meses…”, añade la calificadora.
No habrá necesidad de más endeudamiento… en el corto plazo
S&P sostiene que Aguascalientes mantendrá un adecuado perfil financiero que le permitirá hacer frente a sus necesidades de gasto sin necesidad de recurrir a financiamiento externo de manera significativa en el corto plazo.
Sin embargo, advierte que “un deterioro significativo y consistente en su desempeño presupuestal, así como incrementos considerables en sus niveles de endeudamiento, presionarían la calificación a la baja". |