Aguascalientes, Ags. En medio de pancartas y abucheos de algunos y aplausos de otros por su postura abortista, el Presidente Obama visitó el pasado fin de semana la Universidad de Notre Dame para recibir un doctorado Honoris Causa y dirigir en discurso para explicar su postura abortista.
Aunque las visitas de Barack Obama a México y a Europa parecieron revelar a un nuevo líder mundial, el Presidente norteamericano no las trae todas consigo dentro de su propio país, y menos con un amplio sector de los norteamericanos.
Lo sucedido con la Universidad de Notre Dame parece confirmarlo. El Presidente Obama visitó esa universidad situada en el estado de Indiana, pegado a la ciudad de South Bend y relativamente cerca, a unas tres horas, de una de las más grandes metrópolis norteamericanas, Chicago.
Durante su visita, Obama recibió el Doctorado Honoris Causa de Notre Dame que es la principal de las universidades católicas norteamericanas; y en la misma ceremonia la renombrada jurista Mary Ann Glendon, que ya es Doctora Honoris Causa por esa misma institución, recibiría otra de las grandes distinciones que otorga la universidad, la “Laetare Medal”.
Pero la jurista, que es Presidenta de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, profesora de la Universidad de Harvard y que en la pasada administración norteamericana fue Embajadora ante la Santa Sede, declinó recibir esa distinción y asistir a la sesión académica.
En una carta dirigida al Rector de Notre Dame, el Rev. John I. Jenkins que es un religioso miembro de la Congregación de la Santa Cruz, la Doctora Glendon le recordó que los obispos norteamericanos han pedido a las instituciones católicas no conceder honores a aquéllos que actúan sin respetar los principios morales fundamentales ni les concedan premios o les faciliten plataformas que pudieran sugerir un apoyo a sus posiciones.
En la carta en la que recordó al Rector la petición de los obispos norteamericanos hecha en el año 2004 a las instituciones católicas, la jurista declinó además asistir a Notre Dame y recibir la Laetare Medal.
La Doctora Glendon escribió: “Esta petición de los obispos, en modo alguno implica un control o interferencia con la libertad de una institución para invitar y debatir con quien quiera, y me parece tan razonable que no entiendo cómo una universidad católica puede no respetarla”. Esta observación, proveniente de una profesora que ha enseñado en universidades tan poco seguidoras de la doctrina católica como Harvard, no puede simplemente ignorarse, consideraron muchos sectores norteamericanos.
Y es que las decisiones de Obama en el sentido de levantar las prohibiciones para que fondos federales norteamericanos financien el trabajo de organizaciones que promueven el aborto fuera de los Estados Unidos y de permitir el financiamiento federal en la experimentación de “células madre” utilizando embriones humanos, lo cual implica la destrucción de cientos de esos embriones, le han merecido el rechazo del 65% de los ciudadanos norteamericanos.
La llamada “luna de miel” del Presidente Obama con los ciudadanos norteamericanos comienza a pasar por duras pruebas. Y ha correspondido a Mary Ann Glendon ser una de las primeras que se opone a decir que sí a todo lo que proponga el Presidente. De paso, ha puesto en entredicho la “catolicidad” de Notre Dame University, la Universidad de Nuestra Señora. |