A nadie le gusta que le mientan en su cara y menos en cosas importantes, la lógica inversa permite ver la otra cara de la realidad que se presume.
Esta es la pregunta que nos hacemos ante lo que nos prometen y presumen, distinta al dilema que el Hamlet de Shakespeare se hacía hacia ante la adversidad, “Ser o no ser: Esta es la cuestión. ¿Qué es más noble? ¿Seguir aguantando o acabar con todo?”.
Algo parecido a Hamlet le sucede a muchos empresarios, agricultores, acuicultores, pequeños comerciantes, amas de casa y a millones en el país.
La mentira que conviene
Cuando una muchedumbre de personas decide -por las razones que sean: interés, deseos, ideología- adoptar una mentira oficial como la realidad incuestionable, surgen los problemas. El tsunami de la verdad aparecerá después.
Podemos capotear la realidad pero esta termina imponiéndose por sí sola. Ante la verdad, surge un dilema: rendirnos a ella o hacernos tontos. Pero la vida se encarga de destruir nuestras mentiras como si fueran pompas de jabón.
La frase “dime de qué presumes y te de que careces” nos invita a ver la realidad con lógica inversa. Aplicada a los políticos, sean del color que sean, resulta muy útil.
Se conoce a un presidente por la manera en que maneja las crisis; conocer esto es de gran utilidad para todo el país. La presidente en su gira nacional llamada “Honestidad y Resultados” está revelando nuevas verdades.
En sus intervenciones, más que escuchar formalmente a los sectores en crisis y hacerlos sentirse atendidos, su gran audiencia suele estar compuesta por burócratas, “Servidores de la Nación”, simpatizantes y por un gran número de acarreados. Aquí algunas de las verdades manifestadas:
1. Ante la violencia imparable, desplegar fuerzas federales
Expresa que “el gobierno tiene desplegados aquí a miles de elementos de las fuerzas federales”, y del ejército.
Con la Lógica Inversa: no tienen el control. Presumir de tal cantidad de elementos manifiesta que ni el gobierno federal ni los gobiernos estatales tienen el control ni la soberanía del territorio. Todos sabemos que en muchas regiones del país en que los narcos mandan, no se les combate a fondo por más que haya soldados patrullando. Hay bases para pensar que la guerra va a continuar.
2. Las tarjetas del Bienestar. Ella, la presidente, presume que a nivel nacional las tarjetas del Bienestar superan el billón de pesos. Y que cientos de miles de personas reciben los apoyos”.
La realidad. Hay una crisis mixta: el bajo precio del maíz, la sequía, la violencia, las extorsiones, más la falta de fomentos y las trabas burocráticas de los apoyos oportunos, dejando a otros pendientes de pago, y la importación ilegal de camarón, han provocado que la agricultura y la acuacultura sufran una severa crisis de insolvencia, ya no son sujetos de crédito y muchos han perdido su patrimonio.
Líderes agrícolas estiman que miles de hectáreas dejarán de sembrarse en el próximo ciclo, a pesar de haber suficiente agua.
Los comerciantes, por la violencia y al quedar desamparados por falta de apoyos fiscales y de pagos al IMSS, enfrentan cierres masivos. Hay una crisis estructural que frena la recuperación de los estado. Las visitas de los secretarios no garantizan fluidez ni resultados.
La federación dispone de varios fondos para rescatar a los estados en crisis. Para ello urge activar el botón de La Declaratoria Federal de Emergencia Económica, congelar temporalmente las cuotas fiscales del SAT y del IMSS, inyectar garantías masivas en NAFIN y FIRA para absorber las carteras vencidas. Esto ayudaría temporalmente, pero la violencia tendría que dejar de ser una amenaza y para eso se necesita imponer el orden. Hay fondos de contingencia económica de gran peso que no se han activado. Al parecer, la razón es para blindar la recaudación y quizás, para evitar el costo político de reconocer a un estado en crisis.
En el manejo de las crisis, los bomberos son efectivos al inicio del incendio, no cuando la asfixia financiera ya arrasó.






