Desde tus ojos busco, indago,
recuento hasta mi muerte,
llamo al pájaro: cuchilla;
hundo el amor en los vitrales de la nada
y ahí mismo, en la nada violentada, oscura,
hago recuento nuevamente.
Entonces uno indaga
en qué parte de uno,
a qué deshora,
en qué trágica sentencia fuiste tú…
Desde mi corazón:
¡oh ave y viola que cantara!,
¡oh gesto de los trinos ya perdidos!,
¡oh triste vuelo no querido!;
como la luz, como los ríos,
pasaste ventilando mi copa en fumarolas,
creciste junto al humus de mis sienes,
hincaste mi pecho a tu pecho.
Entonces eres tú en los labios del amor arrepentido.
Y yo, yerto de paisajes, magro en el destino,
callado junto al alba,
mirando a lo profundo…
¡Qué trágica sentencia
del amor no haber querido!
¡Que yugo de unos labios
no haber tocado labios!
Abro el silencio con sus armaduras de silicio.
La soledad de un atrio
descubre su morada ya sin nido
y ahí empoza el anillo,
el vestido blanco y las arras del olvido:
aquellas ráfagas del tiempo,
aquellos botines de un arquero
ahora sin puntas, sin flechas ni destino.
¡Oh sentencia del olvido!
¡Cómo no haberte amado!
¡Cómo no haberte a ti querido!
¡Oh pozo negro ya perdido! |
Salvador Pliego nació en la ciudad de México. Tiene estudios en Antropología Social y una Maestría en Sistemas de Computación. Como escritor inicia su carrera a finales de 2005 y desde entonces ha publicado varios poemarios y cuentos.
Obtuvo el segundo lugar en poesía por la ENSL en México y fue finalista por el II Certamen Internacional de Poesía “San Jordi” en España (2006).
Ha realizado lectura de su poética en Estados Unidos, México, Perú, Chile, Argentina y Colombia.
Publica en revistas de Venezuela, Argentina, Chile, Perú y en diversos foros y grupos vía Internet. Su poesía ha sido leída en diferentes ocasiones a través de radiodifusoras de toda Latinoamérica y de España. |