Aguascalientes, Ags.- Uno de los peores hábitos en cualquier discusión de los asuntos centrales para el desarrollo de un país, es tender la trampa de descalificar a los mensajeros como salida cuando no se tienen argumentos, evidencias o datos duros que le permitan a una de las partes refutar, convencer y ganar esa discusión.
La literatura técnica y académica sobre el proceso de monopolización de sectores estratégicos públicos y privados en México es copiosa, ampliamente documentada y la conclusión es la misma: trátese de telefonía o televisión, de energía o de educación, es tan elevada la concentración de algunos sectores económicos en manos de tan pocos jugadores, que se ha convertido en un grave obstáculo al crecimiento, la competitividad y, en ciertos casos, a la gobernabilidad eficiente.
Pero como, por fortuna, este país no es, al menos no todavía, Venezuela, Nicaragua o Ecuador, entonces se supone que el proceso de apertura a una mayor competencia y la provisión de un mayor beneficio real a los consumidores, que son los que al final del día importan, puede conducirse en términos mucho más sensatos que el simple expediente de formular acusaciones personales al secretario general de la OCDE, reducir el asunto al quién pagó el estudio o intentar impedir la entrega de una notificación oficial por la vía de los empujones. Sinceramente no me imagino a Bill Gates, al fallecido Steve Jobs o a Warren Buffet en semejante vodevil.
Ahora bien, desfiguros aparte, el litigio de fondo subsiste y tiene que ver con la mejoría en las condiciones de la economía de México y éstas pasan, obligadamente, por una reforma seria y de fondo que modernice de manera el funcionamiento de diversos mercados económicos y dé cabida, con el suelo parejo, tanto a los actuales como a más competidores en ellos. Esto es lo saludable desde el punto de vista económico. Pero no es el único objetivo.
Entre las desventajas de los monopolios cuentan también, y de manera no menor, su impacto negativo para una distribución más equitativa del ingreso e incluso para la innovación. |