Recientemente se ha vuelto a mencionar que los bancos que operan en México son los principales aportadores de utilidades para sus dueños y contribuyen a apuntalar las economías de países desarrollados como España, Inglaterra y Estados Unidos.
El alto costo que en México representa la banca para los usuarios del servicio les permite alcanzar muy altas utilidades cada año que son recogidas por sus oficinas centrales en otros países. De alguna manera es el usuario mexicano de la banca quien aporta esos recursos.
Para mencionar sólo un ejemplo de altas utilidades está el Grupo BBVA, que en su reporte del primer trimestre de este año informa que alcanzó "récord de margen bruto en México", país que de hecho le aportó el mayor porcentaje después de España. Nuestro país le significó el 27.4% y España el 33.7%.
La fórmula que en México han seguido los bancos para obtener altas utilidades es la de pagar poco a los depositantes y cobrar caro a los usuarios del servicio y a quienes requieren de préstamos o de servicios.
Y como ejemplos de ello, según información del Banco de México, hay instituciones como Afirme que pagan al año un interés que va del 2.25 al 3.25% anual en los pagarés por el dinero que le depositan los ahorradores; pero en cambio cobra intereses que llegan hasta el 42.40% a los usuarios de crédito en sus tarjetas.
Bancomer, con capital mayoritariamente español, una de las instituciones más grandes del sistema bancario mexicano, paga anualmente una tasa que va del 0.82 al 0.95% por sus pagarés, pero cobra un 24.60% a los usuarios de crédito en las tarjetas.
Santander, otro de los bancos de capital español que operan en México, paga del 1.02 al 3.2% y cobra 23.60% en sus tarjetas.
Por su parte el HSBC, con capital inglés, paga del 1.25 al 3.40% en sus pagarés y cobra 31.30% anual en sus tarjetas de crédito. |