Las limitaciones impuestas al sistema del notariado en el país y el alto costo de los servicios hace que en México no estén reguladas buena parte de las propiedades, sociedades, transacciones y sucesiones. Se hace necesario entonces impulsar la competitividad del sistema notarial mexicano con el fin de que alcance mayor penetración de sus servicios entre la población, recomienda un estudio de la Comisión Federal de Competencia (CFC).
En México es muy baja todavía la relación de notarios públicos frente al número de habitantes. De hecho, se encuentra en niveles inferiores a la de los parámetros internacionales y latinoamericanos. Si se llegaran a eliminar las restricciones por lo que hace al número de notarios y al área geográfica que pueden atender, el servicio pudiera llegar a mayores capas de la población.
En la actualidad, el notariado mexicano se encuentra regulado tanto por las legislaciones como por los poderes ejecutivos estatales; sin embargo, existen disparidades respecto a los requisitos para acceder a una notaria, para la supervisión de las mismas por parte de la autoridad y respecto a los aranceles (tarifas) que se cobran al usuario.
Y según la CFC, ese sistema de limitar las notarías hace que se acumule la carga de trabajo en ellas, lo cual obliga a que el notario contrate a personal para que le auxilie. Esto, a su vez, puede llevar a una baja en la calidad del servicio, ya que será imposible, como se establece en la normatividad, que sea el notario quien redacte los documentos jurídicos en los que intervenga.
Al haber mayor oferta del servicio, se atendería a mayor población y a un menor costo, y la autoridad se limitaría a vigilar lo referente a la calidad jurídica de los servicios.
En lo que se refiere a la certificación legal de la propiedad de un inmueble, en México el 27.83% no cuenta con escrituras, el 7.1% está escriturado a otro nombre y apenas el 64.16% cuenta con escrituras a nombre del propietario. Esta situación se agudiza en algunas entidades; por ejemplo, en el Distrito Federal, el 40% de las casas no cuentan con escrituras, ya que al decir de los propietarios de esos inmuebles, las escrituras “salen muy caras”.
Algo parecido sucede con negocios de tamaño mediano y pequeño y con sociedades entre personas que no llegan a regularse ni a tener certeza jurídica sino que se fundamentan en simples convenios verbales entre personas, lo que con frecuencia causa conflictos.
México tiene un promedio de 3.3 notarios por cada 100 mil habitantes, lo que resulta más bajo que el promedio de 11.6 notarios por cien mil habitantes, según un estudio que consideró a 14 países (ver gráfica). De acuerdo a esta investigación, solamente Chile, Perú y Hungría registran niveles inferiores al de México, en tanto que países como Francia, Alemania, Canada, Italia, España cuentan con mayor número de notarios por habitante.
Aguascalientes y Michoacán: únicos que no requieren
demostración de conocimientos para ser notario
En la mayor parte de las entidades federativas de México, el acceso a una notaria se hace mediante la superación de una serie de exámenes que evalúan la capacidad de conocimientos y de habilidades del candidato. En algunos casos se va más allá, pues la selección se realiza mediante un proceso de exámenes en el que compiten varios candidatos.
Solamente en los estados de Aguascalientes y Michoacán el acceso a las notarías no sigue ese procedimiento. En nuestro estado se hace por designación directa del titular del Poder Ejecutivo, el Gobernador del Estado.
Principales campos de actividad de las notarías
- Traslado de dominios
- Constitución de garantías hipotecarias
- Testamentos
- Constitución de sociedades
- Otorgamiento de Poderes
- Cotejos
- Certificaciones
- Reconocimiento de firmas
- Actas de Fe de Hechos
Composición de los ingresos de una notaria
- Escrituras: 49.8%
- Testamentos: 12.8%
- Poderes: 5.9%
- Protocolizaciones: 5.6%
- Constitución de Sociedades: 4.4%
- Otros: 5.3%
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