Por Arq. Carlos Alfredo Orduña Guzmán
Dirección Arquitectura- Diseño Gráfico- Ingeniería Civil
Colaboración de la Universidad Cuauhtémoc, Campus Aguascalientes
El Impresionismo se sitúa en la cumbre de los estudios pictóricos sobre la luz que se iniciaron desde el Renacimiento, ya que propone cuadros luminosos en contraposición con la preponderancia de los tonos sepias oscuros y apagados que habían sido consagrados por la tradición.
El Impresionismo es contemporáneo también de los descubrimientos sobre el color y la visión, y cambia los paradigmas tradicionales de la pintura respecto a ellos. Es contemporáneo también de las primeras fotografías, cuestiona la importancia de la representación, las poses y la composición tradicional. Además, está marcado por la difusión de las estampas japonesas y por la economía que estas manejan en su tratamiento de la figura..
Todas estas novedades marginan a los artistas impresionistas, quienes al no ser admitidos en el Salón oficial en Paris crean el propio, el "Salón de los Rechazados", donde durante veinte años (1863-1883) se va a gestar el arte moderno.
Los Realistas mostraban aspectos serios de la sociedad. Los Impresionistas lo hacen pocas veces aunque magistralmente como en el cuadro de Caillebotte donde se estudia el trabajo de los carpinteros. Prefieren enfocar los momentos gratos de la vida, aquellos que son agradables o causan placer: jardines, fiestas, restaurantes, paseos, baños...
La luz, alegre o agobiante, domina sus cuadros gracias al culto a los reflejos (agua, espejos), a la abundancia de colores claros y brillantes y a la casi ausencia de negros: fieles a los descubrimientos de Constable, trabajan afuera cuando el tema lo requiere, y pintan las sombras a todo color. Como él, también tratan de capturar "el momento".
Estimulados por la Ciencia, escogen no mezclar los colores en la paleta dejando el trabajo de fusión al ojo del espectador: usan colores puros que aplican uno al lado del otro en pequeñas pinceladas.
El resultado afecta la definición de las formas. Estas tienden a una desintegración que la burguesía contemporánea resiente como un ataque a sus valores.
La cercanía de la cámara fotográfica, por otro lado, justifica el esfuerzo de los impresionistas para salirse del estrecho marco de la representación a la vez que les abre nuevas... perspectivas: como ella, los pintores impresionistas buscan ángulos nuevos para capturar la vida, especialmente el espectáculo de la ciudad.
El Impresionismo sólo pretende transmitir la impresión del pintor. Es por lo tanto subjetivo, a la diferencia del Realismo.
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