Por Arq. Cuauhtémoc García Ledesma.
Catedrático de la Universidad Cuauhtémoc, Campus Aguascalientes.
Colaboración de la Universidad Cuauhtémoc, Campus Aguascalientes
Este 2010 se celebra en México el centenario de la Revolución Mexicana, que coincide con el nacimiento del arquitecto Félix Candela Outeriño quien nació en Madrid, España, el 27 de enero de 1910 y estudió en la Escuela de Arquitectura de esa ciudad de 1927 a 1935.
Félix Candela vivió en España de 1910 a 1939, y vino a México desterrado a causa de la Guerra Civil española. Aquí vivió de 1939 a 1970 y en Estados Unidos residió de 1971 a 1997.
Félix Candela llegó a México en 1939 y obtuvo la nacionalidad mexicana en 1941. Por esa misma época arribaron al país varios arquitectos de renombre, como Hannes Meyer y Max Cetto, quienes huían de los regímenes totalitarios europeos.
En México, Félix Candela creó una empresa denominada “Cubiertas Ala”, con la que se dio a conocer internacionalmente por sus estructuras laminares (cubiertas de cascarones y paraguas de concreto armado). La época de mayor auge fue entre los años cincuenta y sesenta del siglo pasado.
La obra que lo dio a conocer fue el cascarón del pequeño pabellón de rayos cósmicos de la Ciudad Universitaria de la UNAM, un laboratorio especializado en la medición de neutrones, construido en 1951 a base de una cubierta de paraboloide hiperbólico.
Los paraboloides hiperbólicos marcaron una época en la arquitectura mexicana, ya que sólo pudieron ser construidos en México debido a que en otros países las delgadas láminas de concreto armado que conforman los cascarones no cumplían con la normatividad, además del aspecto económico, ya que en esa época la mano de obra en México era aún más barata que en la actualidad y tenia un alto grado de espacialidad, razón por la que cuando en 1964 se decretó un salario mínimo para los albañiles mexicanos, los cascarones dejaron de ser económicamente rentables.
El arquitecto Félix Candela desarrolló en su empresa Cubiertas Ala, 1,439 proyectos, de los cuales se construyeron 896, siendo más del 90% para edificios industriales.
Entre sus obras más conocidas tenemos los Almacenes Aduanales, en Vallejo, D. F.; los Mercados de Coyoacán, Azcapotzalco y Anáhuac, en el D. F.; la cubierta de la Bolsa de Valores de México; la iglesia del Altillo en Coyoacán,
D. F.; el restaurante Los Manantiales, en Xochimilco, D. F.; la iglesia de Santa Mónica, en el D. F.; la capilla abierta de Palmira, en Cuernavaca, Mor.; la iglesia de San José Obrero en Monterrey y la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Madrid, España.
Como obras sobresalientes destacan por su calidad y trascendencia: la iglesia de la Virgen de la Medalla Milagrosa, en la colonia Narvarte del D. F., en la que tuvo la oportunidad de aplicar libremente sus ideas sobre cubiertas ligeras.
Destacan también y las naves industriales para la planta embotelladora de Bacardi y Cia., conformada por seis cascarones de concreto armado con un espesor de 4 centímetros.
Cabe mencionar que las oficinas corporativas de Bacardi y Cia., fueron realizadas por el arquiteco L. Mies van der Rohe, siendo ella la única obra que hizo en México.
La última obra importante de Félix Candela fue el Palacio de los Deportes, construido para los Juegos Olímpicos de 1968, en el que sustituyó el uso de los cascarones de concreto por una estructura metálica semiesférica formada por segmentos de planta cuadrada con subestructuras alabeadas (paraguas) de cobre.
Félix Candela recibió, entre otros, premios el Auguste Perret otorgado por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), en julio de 1961, por la excelencia de sus obras; y la medalla de oro de The Institution of Structural Enginners, concedida a los mejores estructuristas del mundo.
El arquitecto Félix Candela dio clases en la Facultad de Arquitectura de la UNAM (en esa época Escuela Nacional de Arquitectura) de 1953 a 1971, y en 1971 aceptó la oferta de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Illinois, en Chicago, para incorporarse a su planta docente.
Espero que se le recuerde dando a conocer a las nuevas generaciones la importancia y trascendencia de su obra. |