Del “Jabulani”, balón oficial del Mundial de Sudáfrica, hay quien incluso ha dicho que es como una “pelota de supermercado”. Con esas palabras se refirió a ella Julio César, el portero de la selección de Brasil.
Bravo, el guardameta de Chile, dijo: "es un balón hecho para complicarle la vida a los porteros, para que haya más goles. Cuesta calcular la trayectoria, puesto que se mueve de forma extraña, y en altura se nota más".
La controversia que entre directores técnicos, porteros, jugadores e incluso medios de comunicación despertó el balón llevó a la NASA a realizar con él varios experimentos aerodinámicos y la conclusión a que llegó da la razón a los inconformes.
Resulta que cuando alcanza una velocidad mayor a los 72 kilómetros por hora, el Jabulani se vuelve impredecible. Y es que su peso de sólo 440 gramos ocasiona que cuando se le golopea con fuerza experimente un efecto tal que su dirección varía de forma caprichosa.
Según la Agencia de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos de América (NASA), dicho efecto de tipo “nudillo” se acentúa en lugares donde la altura está por arriba de los mil metros sobre el nivel del mar, lo que sucede en casi todas las ciudades sede de los partidos en Sudáfrica.
El Jabulani fue presentado el 4 de diciembre de 2009, en el evento que se realizó en Sudáfrica para armar los grupos del Mundial que arrancaría el 11 de junio de este año. Entonces, la compañía responsable de su fabricación, Adidas, dijo que el balón tenía una redondez exacta. |