A menos que se ejecute una política clara en torno al agua, México será incapaz de satisfacer en el año 2030 la cuarta parte de sus requerimientos, se afirma en el estudio “Trazando nuestro futuro del agua”, dado a conocer ayer por la empresa McKinsey & Co, quien lo realizó a nivel global a petición del Banco Mundial y de cuatro compañías que dependen altamente del agua, dada la características de sus productos: Coca-Cola, de bebidas envasadas, Nestlé productos alimentarios, SAB Miller cervecera y Syngenta agroempresa productora de semillas y que busca una agricultura sustentable.
Por fortuna, en torno a la disponibilidad de agua, y según el mismo estudio, así como hay malas noticias hay otras que son buenas, siempre y cuando se enfrenten con inteligencia los retos que hoy se plantean.
En muchos países, entre ellos México, la mala noticia es que la brecha entre la demanda de agua y la oferta tiende a ampliarse a un ritmo muy rápido.
La buena noticia es que hay soluciones para cerrar esa brecha, siempre y cuando los gobiernos y las empresas enfoquen su interés en reducir la demanda y no en generar más fuentes de suministro.
El reto es dejar de lado aquella mentalidad que aduce que “el agua es un derecho”, para permitir que se valore de manera tal que conduzca a tomar medidas que propicien su conservación.
El reporte, de 185 páginas, toma en cuenta la situación de 154 países en cuanto a la demanda y oferta de agua. Y subraya que los temas relacionados con el agua no están entre los que se tratan en materia económica, lo que lleva a gobiernos y hombres de negocio a no caer en la cuenta de que el agua se está convirtiendo en un asunto que pone en riesgo a muchas economías.
Sin embargo, señala que la escasez de agua también será una oportunidad de crear nuevos negocios, ya que “en vista de que la agricultura absorbe el 70% del agua que se utiliza en el mundo, las cosechas biotecnológicas tendrán un impacto importante para acortar la brecha entre la demanda y la oferta. Pero esto sucederá sólo si los gobiernos se convencen de que la ingeniería genética aportará más beneficios que daños”.
Respecto a la idea que muchas personas sostienen de que “el agua es un derecho”, explica que lo es para las necesidades básicas, que se satisfacen con alrededor de 25 litros al día por persona. “Pero no es un derecho humano gastarla en lavar el auto, en llenar albercas y en regar campos de golf”.
Qué hacer
El estudio plantea una serie de medidas que pueden tomar los países para no caer en el año 2030 en problema serio de escasez de agua.
Entre esas medidas sugiere replantear la política de subsidiar las tarifas. Con ello, dice, se generaría una cultura de cuidado del agua, aunque habría que diseñar mecanismos para no castigar a la agricultura de subsistencia de la que dependen millones de personas en los países subdesarrollados.
Otra de las soluciones que propone el estudio es administrar de mejor manera las redes de distribución urbanas.
Cómo está Aguascalientes en materia de agua
La “Estadística del Agua en México 2008”, de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) revela que el estado de Aguascalientes usa el 79.20% del agua para un destino agrícola, el 19% para el abastecimiento público y servicios y el 1.8% para la industria.
Y sin embargo, la agricultura sólo aporta el 3.71% del Producto Interno Bruto del estado, mientras que el sector industrial manufacturero representa el 30.34% y el sector servicios el 43.32%. |