Del 2002 al 2008, las familias mexicanas se vieron obligadas a cambiar la estructura de su gasto y también vivieron un retroceso en su nivel de vida, revela la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto en los Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
A fin de sostener el gasto en alimentación, las familias han tenido que reducir lo destinado a vestido y calzado, artículos y servicios para la casa, cuidados de la salud, transporte y comunicaciones, educación y esparcimiento, renglones todos que se encuentraron en el 2008 por debajo de lo que las familias gastaban en el año 2002.
Por lo que toca al periodo 2006-2008, los ingresos se redujeron 0.9 % en términos reales en tanto que el gasto creció especialmente en el renglón de alimentación, para representar ya el 33.6% del total erogado por las familias mexicanas.
Tampoco mejoraron las cosas por lo que se refiere a la distribución del ingreso, ya que en el 2008 el 60% de la población recibió el 26.7% del ingreso cuando dos años antes recibía el 27.6%. Por contraste, el 10% de la población (el que recibe la mayor parte) percibió el 36.3% cuando dos años atrás era el 35.7%.
La Encuesta permite saber que en todo México hay en la actualidad 26 millones 180 mil viviendas, que representan dos millones más que en el año 2002. Indica también que el promedio de habitantes por cada vivienda mexicana es de 4 personas y la edad promedio del jefe de familia es de 48.2 años. |