A partir del 2 de septiembre y hasta el 2 de noviembre, en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México se expondrán 40 cuadros del Greco y sus discípulos.
La exposición llevará por nombre “Domenikos Theotkopoulos 1900 El Greco”. La organizadora de la muestra, la Sociedad Estatal para la Acción Cultura Exterior, de España, estimó que era oportuno ponerle ese título, pues el pintor empezó a caer en el olvido después de que murió en 1614, para ser redescubierto en 1908 por el profesor Bartolomé Cossío, quien al realizar un estudio completo de las obras contribuyó a que la pintura de El Greco volviera a ser valorada.
Hasta cierto punto fue posible armar esta exposición porque el Museo del Greco fue cerrado de manera temporal para realizar en él obras de modernización. Esto llevó a algunas personas a plantear la posibilidad de que las pinturas recorrieran unas cuantas ciudades españolas para luego ser llevadas a México, a donde ya llegaron.
En el redescubrimiento de El Greco (1541-1614) ocurrido a principios del siglo pasado no sólo jugó un papel importante Cossío, sino también el marqués de Vega-Inclán, un mecenas de las artes. El ayudó al profesor a localizar las pinturas del cretense y a restaurarla, pero también compró una casa en la judería toledana, cerca de donde se cree estuvo la del artista. Una vez que la amuebló, la convirtió en Casa-Museo que después donó al estado español.
La obra que se expondrá en Bellas artes procede de los museos como El Prado, de Madrid, el de Bellas Artes, de Sevilla, de la Junta de Castilla-La Mancha y del Museo de El Greco, en Toledo. En esta última ciudad, el artista afincó su residencia desde 1577.
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