“¡Cómo quieren que de un día para otros se entiendan y se lleven bien los israelitas y los palestinos, si llevan siglos matándose y no dejan de agredirse unos a otros! El secreto de llevar una buena relación de cualquier tipo está en ponerse en el papel del otro y ver las cosas desde su perspectiva", comentaba recientemente una señora en una reunión de amigas. "Yo me llevaba fatal con mi suegra, hasta que me puse en su lugar… y vi las cosas desde otra perspectiva”.
Y es que en ocasiones, las relaciones suegra-nuera o nuera-suegra parecerían destinadas al fracaso, como las de Israel y Palestina. Pero esos problemas familiares son mucho más fáciles de solucionar que los de otro tipo: solamente se necesita un nuevo enfoque, tratar de entender a la otra persona y decidirse a dar el primer paso.
Para ello, pueden ayudar estas ideas. Por lo general, las nueras de hoy serán las suegras del mañana y más vale que comprendan ahora que la moneda tiene dos caras.
1.- Entender lo que pasa por la mente de la otra persona
Suegra y nuera tienen mucho en común ya que aman al mismo hombre, aunque de distinta manera. Es fundamental entenderlo, ya que las cosas serán siempre así mientras vivan.
2.- Ponerse en el lugar de la otra persona
Ya sea que usted ejerza de suegra o de nuera, debe tratar de ver las cosas con los ojos de su “contraparte” .
Si es la nuera, trate de entender todo lo que esa mujer ha hecho, las ilusiones que ha puesto y el miedo que debe tener a perder el cariño de su hijo, a quedarse sola y aislada.
Si es la suegra, trate de comprender la natural tendencia de una mujer joven a consolidar su matrimonio y a reforzar la parte de autoridad que le corresponde en su hogar.
Ni todas las suegras responden a la caricatura que nos hemos hecho de ellas (entrometidas, manipuladoras) ni todas las nueras son lo irresponsables y desobligadas que pudiera pensarse. Hay de todo, y hay momentos de incongruencia en unas y en otras.
3.- Cada quien en su lugar y la paz en todas partes
Cuando ni la suegra comete la imprudencia de tratar de imponer, ni la nuera la imprudencia de descalificar, se puede llegar a magníficos niveles de entendimiento, colaboración, amistad y hasta de afecto y cariño entre dos “especies que parecen ser enemigas naturales entre sí”.
4.- Ofrecerse ayuda mutuamente
Cuando suegra y nuera se ofrecen a ayudarse sinceramente y lo hacen, se da una complementación que es utilísima y estimulante porque da pie a nuevos niveles de colaboración. Traten de concretarlo y verán que funciona.
5.- Pídanse opiniones y consejos
Aunque sean de mínima importancia, con frecuencia pidan su opinión en determinadas cuestiones de la vida diaria y hasta el consejo de la otra persona cuando haya que tomar decisiones en temas sencillos o complejos. Sentirá que la toman en cuenta y su actitud cambiará.
6.- Conviértanse en cómplices
Cuando se alcanza esa “complicidad” suegra-nuera para sorprender al hijo-esposo, o a los nietos, se llega a un nivel tal que la relación difícilmente podrá afectarse. Y eso va desde sugerencias para un menú en una fecha especial hasta la complicidad para convencer de un viaje, de un destino de vacaciones, de acudir a una cita con el médico o de cualquier otra cosa.
7.- Invítense mutuamente y con frecuencia
Para una suegra, la invitación a acompañar a una función de cine infantil con los nietos, asistir a un festival escolar o simplemente a disfrutar de un helado, es ocasión de romper la rutina diaria y de compartir las alegrías familiares.
Para una nuera, la invitación a ir de compras, tomar un café o para acompañar en una gestión delicada o en una visita al médico es una muestra de confianza.
8.- No se quejen una de la otra
Pocas cosas afectan tanto a un hombre como el que la esposa le dé quejas del comportamiento de su madre o la madre denuncie lo que hace la esposa. Es un conflicto que le obliga a tomar partido por alguien, cuando no quiere ni debe hacerlo.
9.- No compitan entre sí
Es absurdo, pero hay familias donde nuera-suegra compiten en ofrecer un platillo sabroso, en hacer algún regalo, en consentir… pero también se dan ciertas competencias en cuanto a la postura de “sentirse ofendidas” por tal o cual situación.
10.- No se pierdan el respeto
Aunque fuera del todo imposible (que no lo es) que sean amigas y se lleven bien, es importante al menos no perderse el respeto ni mucho menos ofenderse. Entre mayor sea la distancia que las separa, mayor será el camino que hay que recorren para encontrarse.
Seguir estas ideas no asegura automáticamente que la relación habrá de mejorar, pero da muchas posibilidades de que así sea. Después de todo, la barrera entre nuera y suegra no es insalvable y las dos ganarán mucho cuando lo consigan. |