En España, las autoridades han considerado que es mejor destinar un centro hospitalario para la recepción y tratamiento de pacientes que presenten los síntomas de la Influenza Porcina, ya que permite alcanzar un mayor grado de aislamiento de los pacientes y un nivel más especializado de atención, además de que reduce los riesgos de contagios hospitalarios con ese virus.
Del mismo modo, las autoridades sanitarias españolas han decidido recoger de las farmacias los tratamientos existentes de los antivirales indicados para el control y combate del virus de los cuáles el más conocido es el Tamiflu. De esta manera, cuando un paciente lo requiera, será la autoridad sanitaria quien lo suministre de forma inmediata.
Aunque el medicamento era ya de venta controlada mediante receta médica, se dieron casos en que los médicos eran presionados por sus pacientes para obtener una receta que les permitiera hacerse de uno o varios tratamientos a manera de protección por si llegaran a verse infectados con el virus.
Esta situación, además de r educir las existencias del medicamento para quien verdaderamente llegara a necesitarlo implicaba el riesgo de que se administrara de manera innecesaria y pudiera generar en ese paciente una cierta inmunización que invalida la eficacia del fármaco en caso de que efectivamente fuera necesario. |