En la lucha por ganar audiencia, las grandes cadenas televisoras han hecho series que requieren cada vez mayores inversiones y que abordan los temas más insospechados. Es el caso de un doctor tan excéntrico, antipático y malhumorado como certero en su diagnóstico, y de un enigmático detective que se sale de los esquemas anteriores en el género.
Pero en gustos se rompen géneros… y lo acaba de demostrar en la televisión alemana el programa en el que unas monjitas que desde la sencillez de su convento y sus historias descomplicadas, han superado a los amos de la creatividad y del marketing de las grandes cadenas televisoras norteamericanas que proveen de entretenimiento a las televisoras de todo el mundo y popularizan sus personajes a nivel global.
Um Himmels Pillen es el título de la serie en alemán, que en español vendría a ser algo así como Por Amor a Dios, y que rebasó en audiencia a los campeones de la audiencia mundia, el Doctor House y CSI con todo y Horatius Caine.
El día del estreno del programa en el que las monjitas cuentan sus aventuras en el convento, superó en audiencia con casi siete millones y medio de espectadores a la serie policíaca, que llegaba a 5 millones. Igualmente superó al Dr. House en la preferencia de los televidentes.
Hay ocasiones en que lo más sencillo gusta más que lo rebuscado y complejo. Y deja una lección: lo que las televisoras y grandes cadenas nos recetan a diario no siempre es lo que preferimos como espectadores. Y aunque la oferta sea de docenas de canales de todo tipo, la realidad es que en ocasiones y por más que uno tenga buena disposición, “no hay nada que valga la pena ver”. |