Eran los años 40´s en la Alemania Nazi. Europa estaba en guerra y la tragedia se había cebado ya en millones de familias que habían pagado su cuota de violencia. En Berlín, Bruno, a sus ocho años, era un niño inocente y feliz que “jugaba a la guerra” con sus amigos y estaba convencido de que formaba parte del bando de “los buenos”. Junto con Gretel, su hermana de doce años, vivía con sus padres. El papá, un oficial del ejército alemán que había sido ascendido recientemente, debería incorporarse en breve a su nuevo destino y se llevaría a la familia con él.
El cambio de domicilio no le sentó nada bien a Bruno, que tuvo que dejar a sus amigos y compañeros de juegos para vivir en un nuevo lugar aislado, sin nada que hacer y sin nadie con quien jugar. Sin embargo, al asomarse a una ventana ve que cerca de su casa había una granja y varios niños con los que podría jugar. Sin embargo, le prohibieron acercarse a aquella extraña granja.
En realidad, el nuevo destino de su padre era hacerse cargo de un campo de concentración para judíos, y el hogar de Bruno era una casa próxima al lugar donde los detenidos usaban el uniforme rayado que era propio de esos lugares de reclusión.
Dado que Bruno era inquieto y dado a buscar aventura, encuentra la manera de acercarse a la granja sin que se dieran cuenta. Y ahí descubre a Shmuel, de su misma edad y con quien hace de inmediato buenas migas tanto que el nuevo entorno comienza a serle agradable y no quiere dejarlo… pero comienza a darse cuenta de la trágica realidad en la que vive, y a replantearse si efectivamente su padre está “en el lado de los buenos”, y ………..
La película se basa en una novela que fue éxito de ventas El niño con el piyama de rayas, de John Boyne, quién participó también en el guión de la película junto con el propio director Mark Herman. Es una película de gran sensibilidad, que describe la gran confianza de los niños en los mayores y el proceso en el que pueden perder esa confianza. Algunos dicen que se trata de algo parecido a La Vida es Bella, pero en general la crítica europea la ha calificado como una película de gran sensibilidad que refleja los conflictos acusados en los niños por el comportamiento de los adultos. |